La nominaci$n de los Hombres Habano del A#o, la tradicional subasta de humidores, una cena en extremo lenta carente de ninguna suerte de animaci$n y un amigo de lo ajeno que hizo desaparecer una pieza en subasta fueron los componentes principales para dar por culminada unas jornadas verdaderamente memorables para los casi 400 delegados participantes en el V Festival de Habanos celebrado en Cuba.
A veces, un Puros Habanos bien encendido puede apagarse mientras lo fuma; esto puede ocurrir si olvida durante algunos minutos darle una chupada. En todo caso, "que no cunda el pnico", no es un sacrilegio y adems, lleva menos tiempo reencender un puro apagado que encender otro nuevo.
Lo primero que debe hacer es sacudir la ceniza y soplar con cuidado para comprobar que el Puros Montecristo est apagado. Si no sale humo, caliente el pie del Puros Cohiba, haci]ndolo girar sobre la llama para eliminar el alquitrn y, ahora enci]ndalo de nuevo; al encender el borde de la capa, puede que el puro ya haya prendido.
No deje apagar su cigarro para terminarlo al da siguiente, su sabor rancio y su exagerada fuerza le harn olvidar el placer de la velada anterior.