| Miami.- Hace ya años que las calles de las grandes ciudades de todo el mundo se inundan de vendedores callejeros que despliegan todo tipo de mercancías falsas: gafas, bolsos, pañuelos de cuello, relojes... Las empresas originales se ven desbordadas para luchar contra este comercio ilícito. Tal vez algún día estos vendedores ambulantes ofrezcan cigarros falsos. De momento, continúa siendo un negocio en auge. Desde La Habana hasta Miami, los comerciantes de estos cigarros mantienen su producción en grandes cantidades. Sólo en Estados Unidos, se calcula que se vendieron el año 2000 unos seis millones de ejemplares. Éstos se producen en México, Honduras o Nicaragua y anillados como si pertenecieran a las clásicas enseñas cubanas. Pero esta lacra no afecta únicamente a los habanos. La familia Padrón, productores ubicados en Miami, comenzará a colocar anillas holográficas en sus cigarros para evitar el mercadeo de tabacos falsos. El sistema para la impresión de las etiquetas será similar al empleado en la fabricación de billetes de banco. Esta marca detectó en 1999 que algunos de sus cigarros de gama alta estaban siendo falsificados. El enero de 2000, la policía desarticuló en California una red de venta de 3.000 cigarros falsos y 5.000 anillas listas para ser colocadas en otros tantos ejemplares. Meses más tarde, un operativo similar localizó 200 cajas de Padrón 1964 falsos. Esta familia, de origen cubano, produce cigarros de tabaco procedente de Nicaragua y República Dominicana.
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